Un hombre de El Paso, cuyo primer juicio fue declarado nulo, fue sentenciado a casi dos décadas de prisión después de declararse culpable de decapitar a su madre en 2017 en su casa del West Side.
Fernando Alarcón fue sentenciado a 17 años de prisión a finales de julio, después de declararse culpable de homicidio en relación con la muerte de su madre, Graciela Acosta Licon, de 62 años.
La sentencia se produce como parte de un acuerdo de culpabilidad con los fiscales estatales. Originalmente fue acusado de asesinato.